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9/21/2009

Enfermedad del tracto urinario inferior felino (FLUTD) o síndrome urológico felino (FUS)



Antes de comenzar quiero pedir perdón por no actualizar en un mes y medio, pero durante este tiempo he estado en Inglaterra, dos semanas en la playa y estudiando para al final poder decir....Ya no soy un alumno de quinto de Veterinaria, ya soy un Veterinario rumbo a Helsinki para aprender más de este maravilloso mundo que es la Medicina Veterinaria.

Bajo el nombre de FLUTD ó FUS se agrupan varias patologías que afectan al tracto urinario inferior del gato, como por ejemplo cistitis idiopática felina, urolitiasis, tapones mucosos en la uretra, infección del tracto urinario, etc.

Esta enfermedad es la más importante del tracto urinario inferior del gato, aunque tan sólo afecta aproximadamente al 1% de la población felina. El que afecte a un porcentaje tan reducido de la población felina no es motivo para restarle importancia a esta enfermedad, de hecho de los 4 casos que he seguido de esta enfermedad a lo largo de mis años de prática en clínica 3 acabaron en muerte del animal. Claro que, la mayoría de las veces, los dueños llevan a los gatos al veterinario cuando sólo un milagro puede salvarlos (me acuerdo de Golfo, un gato persa, que hace tres años llevaron a la clínica en la que hacía prácticas, los dueños dijeron que llevaba una semana sin orinar y que esa mañana no se movía, efectivamente el gato llegó en estado de estupor, con el pelo asqueroso y con un olor de boca a urea que, además de indicar intoxicación urémica, echaba para atrás....no se pudo hacer mucho por él).

Un consejo, los gatos son muy independientes, no suelen mostrar signos de enfermedad hasta que ésta no está avanzada, pero requieren muchos cuidados: debeis mantener su cuenco de comida y agua siempre lleno (un gato que pase varios días sin comer puede desarrollar lipidosis hepática), debeis vigilar que orinen todos los días, cómo lo hacen y dónde lo hacen (ver si lo hacen en su cajita o en un lugar extraño, la postura que adoptan al orinar, si lo hacen con dificultad, si sangran al hacerlo, si maullan.....). Y una vez más, el primer signo de que algo no va bien en un gato es que deja de lamerse.

Volviendo al tema de hoy, podemos distinguir dos tipos de FLUTD:

El tipo obstructivo: más frecuente en los machos, debido a que presentan en su uretra un estrechamiento (flexura pélvica) que hace que sea más fácil que una "piedra" la obstruya.

El tipo no obstructivo: que se presenta de igual forma en machos y en hembras.

Entre los factores que favorecen la presencia de la enfermedad encontramos:

Alimentación: Se ha sugerido que la dieta seca puede ser un factor para la formación de cálculos. Está relacionada con el nivel de cenizas y recientemente con la concentración de magnesio, fósforo y con la sequedad del alimento. Tanto el magnesio como el fósforo forman parte de los cristales de estruvita. Por lo tanto, es aconsejable mantener los niveles de estos minerales en la comida lo más bajos que sea posible. Por otro lado, la comida que ingiere el gato influye el en pH de la orina, si el pH es alcalino habrá tendencia a formarse cristales de estruvita, mientras que los cristales de oxalato cálcico requieren un pH más ácido. Por lo tanto, debemos alimentar al gato con una comida que favorezca el desarrollo de un pH urinario adecuado.

Idiosincrasia: sobrepeso, inactividad, un estilo de vida interior, una ingesta reducida de agua e incluso las bandejas de arena sucias

Edad: el grupo de mayor incidencia va de 2 a 7 años.

Sexo: Como la uretra en la hembra es más corta y ancha, no suele obstruirse. Por lo tanto en la hembra generalmente el síndrome corresponde a litiasis vesical con cálculos grandes. La morbilidad y mortalidad es mucho mayor en el macho por la obstrucción, ya que su uretra es más larga y estrecha.

Castración: Las estadísticas informan que los machos castrados tienen mayor prevalencia de la enfermedad. Esto se debe a la disminución de la actividad física que se produce en animales castrados, lo que favorece la sedimentación de los cristales. Sí, una de las desventajas de la castración en gatos machos es esta, pero esto se soluciona aportando un adecuado nivel de actividad al gato que dificulte la sedimentación de cristales de manera que no se formen "grandes piedras" que causen obstrucción y con una alimentación adecuada (existen piensos específicos para gatos/as castradas que reducen la incidencia de esta enfermedad en estos animales)

Sedentarismo: Los gatos sedentarios y/o obesos son los más afectados, ya que se favorece la sedimentación de los cristales, la solución en el párrafao anterior

Raza: Willeberg en 1984 concluyó que los gatos siameses tenían menos riesgo, mientras que los gatos de raza persa tenían una mayor predisposición. Jones y colaboradores observaron una mayor incidencia en gatos de pelo largo, pero no en los de pura raza.

Estrés: Se ha postulado como causa de variadas enfermedades y esta no sería la excepción. Cambios de territorios, ausencia de propietarios, presencia de personas o animales ajenos a la casa, cambios de dieta, etc.

El biotipo de un gato con FLUTD sería el de un gato macho, castrado, de entre 2 a 7 años de edad, con sobrepeso, dieta seca, escasa ingesta de agua, bajo nivel de actividad física, susceptible al estrés, limpio, ya que no orina en una caja sucia, y que suele comerse toda la ración de una vez no en ingestas escasas pero frecuentes.

Pero, ¿cómo podemos saber o reconocer si nuestro gato/a presenta esta enfermedad?, aparte de lo mencionado sobre el auto-lavado del gato/a, al principio este síndrome se caracteriza por la aparición de disuria (emisión difícil, dolorosa e incompleta de la orina) que reconoceremos por la postura característica adoptada por el gato (ver dibujo del inicio), posibles maullidos de dolor y el orinar gotita a gotita; polaquiuria (caracterizada por el aumento del número de micciones durante el día, que suelen ser de escasa cantidad y que refleja una irritación o inflamación del tracto urinario); micción en lugares no habituales (debemos distinguirlos de problemas de comportamiento) y hematuria (sangre en la orina).

Es fundamental poder reconocer los signos típicos e incluso los cambios de comportamiento más sutiles, que pueden ser reflejo de un problema serio. Los gatos/as con esta patología al ir a orinar adoptarán una postura anómala con la espalda arqueada, los músculos del tercio posterior tensos, la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, las extremidades anteriores en posición vertical, las patas traseras más extendidas, las rodillas más adelantadas, el cuerpo encorvado y el animal puede maullar de dolor (ver de nuevo el dibujo del inicio, jejeje).

Una de las complicaciones que puede presentar esta enfermedad es insuficiencia renal aguda, que puede dar lugar a la muerte del animal. Además, en la forma obstructiva, al no poder vaciarse el contenido de la vejiga de la orina, la urea comienza a pasar a sangre, dando lugar a una intoxicación urémica que deprime el sistema nervioso del animal.

Así que ya sabeis, cuando veais a un gato orinando como el del dibujo, no espereis una semana a llevarlo al veterinario. El protocolo de actuación del veterinario (diagnóstico y posibles tratamientos) me lo salto, porque este blog se dirige más bien a los propietarios, para que sepan reconocer los posibles problemas de su animal y llevarlos al veterinario de la manera más rápida posible.

¿Qué podemos hacer para evitar la aparición de este problema?
Si nuestro gato/a está castrado/a, deberemos proporcionarle un pienso adecuado a su nuevo estado, además de motivarlo a realizar ejercicio. esto último debería hacerse aún en el caso de que el animal no estuviese castrado para evitar la obesidad. Tener agua a disposición del gatosiempre, este agua debe ser fresca y limpia. Mantener la caja donde el animal hace sus necesidades siempre limpia y cambiar la arena con una frecuencia adecuada. Debemos vigilar que coma de manera adecuada, ya que los gatos normalmente se racionan ellos mismos las tomas de comida de manera que comen poca cantidad pero de forma frecuente (no como los perros, por eso a estos últimos se les debe dar de comer dos veces al día y no tener su cuenco siempre lleno, ya que se comerán todo o casi todo y se volverán obesos), por esta razón el cuenco de un gato siempre debe estar lleno de comida.

Muchas gracias por leer y hasta la siguiente entrada.......se admiten sugerencias